Una luminaria instalada en una vía rural, un corredor periférico o una zona apartada puede estar lejos de la infraestructura celular. Cuando el alumbrado público incorpora capacidades de telegestión, la conectividad permite transmitir datos relacionados con el estado del activo y la información que genera el sistema de control.
En estos proyectos, la ubicación de las luminarias y la disponibilidad de redes de comunicación son factores que deben considerarse durante el diseño. Para los puntos donde la cobertura celular terrestre no está disponible, contar con una alternativa de conectividad puede ampliar las posibilidades de implementación de soluciones de monitoreo y gestión remota.
En este contexto, ALAI Secure incorpora una solución de conectividad satelital de órbita baja (LEO) para dispositivos IoT compatibles, dirigida a luminarias y controladores de telegestión que necesitan transmitir información desde ubicaciones remotas.
“La evolución del alumbrado hacia esquemas de telegestión implica que la luminaria deje de ser solamente un punto de iluminación y se convierta también en un activo capaz de generar y transmitir información. Para los activos ubicados en corredores donde la red terrestre no llega, la conectividad satelital puede ofrecer una alternativa para transmitir esos datos”, explica Ricardo Orjuela, gerente regional de ventas para Latam de ALAI Secure.
¿Qué pasa con una luminaria cuando pierde señal?
Cuando una luminaria inteligente o su controlador de telegestión está ubicado en una zona sin cobertura celular terrestre, una alternativa es utilizar conectividad satelital LEO para transmitir los datos generados por el dispositivo IoT compatible.
La solución utiliza tecnología NB -IoT basada en el estándar 3GPP Release 17 para redes no terrestres, orientada a la transmisión de datos de dispositivos IoT compatibles. En alumbrado público, puede considerarse para luminarias y controladores de telegestión que necesiten transmitir información desde ubicaciones sin cobertura celular terrestre.
La tecnología está orientada a dispositivos de bajo consumo y pequeños volúmenes de información. El modelo técnico contempla mensajes de aproximadamente 200 bytes y ventanas de comunicación de alrededor de cuatro minutos. Por ello, no busca ofrecer banda ancha, video ni comunicaciones de alta capacidad, sino permitir la transmisión de datos desde activos IoT en ubicaciones remotas.
Su implementación requiere luminarias o controladores con hardware IoT compatible y la configuración necesaria para el servicio. La conectividad satelital, por sí sola, no convierte una luminaria convencional en una luminaria inteligente.
“La clave está en evaluar qué conectividad necesita cada proyecto de telegestión y dónde están ubicadas sus luminarias. La red terrestre es una opción cuando existe cobertura; para los activos situados fuera de ese alcance, la conectividad satelital puede ofrecer una alternativa de transmisión sin desplegar infraestructura celular dedicada en cada punto”, agrega Orjuela.

