Una de las nostalgias que acuden a la memoria de los amantes de la literatura colombiana, es el cierre de puertas de dos las más sobresalientes tertulias poéticas, que fueron del gusto de quienes las fundaron, recrearon y cultivaron con el fulgor de sus escritos. La Gruta Simbólica y La Gruta Sintética.

Por: Joaquín Reyes Posada
Fotos: JRP
Hablar de las tertulias literarias en la Bogotá de antaño, de aquellas reuniones donde afloraba un profundo sentimiento poético, es hacer merecido reconocimiento al talento, al fino humor, al ají picante añadido a los textos para contribuir con su sabor a recrear la realidad en un ambiente de sano entretenimiento y encumbrado ingenio frente al papel al momento de escribir.
- Una de las nostalgias que acuden a la memoria de los amantes de la literatura colombiana, es el cierre de puertas de dos las más sobresalientes tertulias poéticas, que fueron del gusto de quienes las fundaron, recrearon y cultivaron con el fulgor de sus escritos. La Gruta Simbólica y La Gruta Sintética.
- Una muestra de la producción poética
- Los hai-kai de Arpo

La Tertulia Eutropélica, creada y dirigida por don Manuel del Socorro Ramírez pionero del periodismo colombiano y bibliotecario de la Real Biblioteca la Tertulia del Buen Gusto, el Mosaico que fue un agradable círculo de amigos a mediados del Siglo XIX y reunidos en casas de sus miembros para intercambiar trabajos, fue creada por José María Vergara y Vergara con integrantes de la talla de Jorge Isaacs y otros insignes escritores. La Gruta Simbólica y la Gruta Sintética constituyen la esencia del presente artículo y dedicaremos un espacio exclusivo a su importante desarrollo.
Las grutas tristemente desaparecidas
La Gruta Simbólica marcó un hito fundamental en la historia del quehacer literario de la nación. Fue una de las más importantes y famosas tertulias. Dejó huella desde fines del Siglo XIX hasta las primeras décadas del Siglo XX, en tiempos de la Guerra de los Mil Días. Bohemia, ingeniosa, reunió el talento de escritores y poetas comprometidos con su momento histórico.
Tales encuentros culturales se organizaban en casas particulares y en los cafés de la época como divertimento ante la cruda realidad social, política, económica y cultural que incentivó la vena poética liderados por el mecenas Rafael Espinosa Guzmán a cuyo cargo se dieron conversaciones eruditas y lectura de textos repentistas y coloquiales de un ingenio singular.

Entre los representantes de esta Gruta se encuentran Jorge Pombo, el Jetón Ferro Clímaco Soto Borda, Federico Rivas Frade, Enrique Alvarez Henao, Julio Flórez, Luis María Mora “Moratín” y muchos otros eminentes poetas. A ciertas reuniones se invitaba a muchas personalidades y se dice que en casas grandes se reunían entre miembros e invitados hasta 70 personas. Una verdadera academia del humor.
Una muestra de la producción poética
Para la muestra un botón de su vasta producción Canas al aire de Clímaco Soto Borda.
“Desengáñate, chica, vamos al trote.
Ya no eres Dulcinea ni yo el Quijote.
¡Cómo estará tu boca de helada y triste,
que la cana de mi bigote
es el último beso que tú me diste!
En esta gruta sólo participaron hombres. La pregunta es ¿por qué era simbólica?
Por su parte, la Gruta Sintética se fundó 80 años después en Bogotá. Fueron sus iniciadores Eduardo Ospina González, Bernardo Ospina Benítez “Berbeo” y el mecenas Luis Peláez Vargas. El espíritu jocoso, la sorna dicharachera, los chascarrillos, el repentismo explosivo que arrancó la risa de los presentes, caracterizó a esta importante reunión de poetas cuyo tema de sus escritos siempre el humor picante, ají creativo que supieron añadir a sus recetas poéticas.
El espíritu jocoso, la sorna dicharachera, los chascarrillos y el repentismo explosivo, capaz de arrancar la risa de los presentes, caracterizaron esta importante reunión de poetas. El tema de sus escritos era siempre el humor picante, un ají creativo que supieron añadir a sus recetas poéticas.

Formaron parte a su vez de la Gruta Sintética Guillermo Duque Lleras, Carlos Eslava, Manuel Sánchez, Rodolfo Briceño, Ignacio Ospina Andrade, Carlos Lozano, Jaime Pradilla “El Coco”, Carlos Fisher, entre otros
Un botón de muestra de este estilo de chispazos creativos apareció publicado en el diario El Tiempo donde aparece la actriz Brigitte Bardot muy atractiva y Lumumba el líder africano que fue muerto en África y sepultado en Taganga:
“Entre Brigitte y Lumumba,
¡qué diferencia caramba!
Tiene él su tumba en Taganga”.
y ella una tanga que tumba”.
Una paradoja que vale la pena destacar. Dos mujeres fueron invitadas a participar en esta gruta del ingenio y el buen ambiente poético, Alicia Posada de Reyes “Arpo”, mi progenitora, y Josefina Lozano. Si había mujeres ¿por qué era sintética?
Los hai-kai de Arpo
Una de las muestras del ingenio suyo es el Hai-Kai, que Arpo supo interpretar a su manera. He aquí un par de botones de muestra:
La Música
“Compositor de ruidos
con timbales y flautas
¿no has escuchado nunca
la música del agua?
¿Sabes que lo es la angustia?
que el pétalo de la rosa
lo fabrique la industria”.
La importancia de las tertulias
Ojalá algún día renazcan estas tertulias poéticas y humorísticas, que desatan la risa en las reuniones. Tanta falta nos hace tener Momentos de alegría en un mundo tan amenazado por catástrofes naturales, violencia y desesperación, como antídoto contra la desesperación y la tristeza.

