Fuerza, movilidad, recuperación, tecnología y comunidad ganan protagonismo en una industria que empieza a mirar el ejercicio desde la longevidad saludable y no solamente desde la estética. F45 llega a Colombia en medio de esta transformación.
Durante décadas, buena parte de la conversación alrededor del gimnasio estuvo asociada a bajar de peso, transformar el cuerpo o mejorar la apariencia. Hoy empieza a tomar fuerza una pregunta diferente: ¿Cómo queremos llegar físicamente a los 60, 70 u 80 años?
El cambio ya aparece entre las principales tendencias internacionales del fitness. El American College of Sports Medicine (ACSM) ubicó para 2026 los programas de ejercicio dirigidos a adultos mayores como la segunda tendencia mundial del sector, mientras el entrenamiento tradicional de fuerza ocupa la séptima posición, la tecnología basada en datos la octava y el entrenamiento funcional la décima. La tecnología wearable continúa en el primer lugar.
Al mismo tiempo, el Global Wellness Institute identifica para 2026 el avance hacia la longevidad funcional: una mirada que pone el foco no simplemente en vivir más años, sino en conservar fuerza, movilidad, independencia y capacidad para realizar las actividades cotidianas durante más tiempo.
En medio de esta transformación llega a Colombia F45 Training, marca internacional de entrenamiento funcional que inicia operaciones con su primer estudio en Bogotá. Su metodología desarrolla sesiones grupales de 45 minutos que combinan cardio, resistencia y formatos híbridos, acompañados por entrenadores y tecnología aplicada al entrenamiento.
“Durante mucho tiempo hacer ejercicio estuvo asociado principalmente con cambiar cómo nos vemos. Hoy estamos entendiendo que entrenar también significa prepararnos para la vida que queremos tener en diez, veinte o treinta años. Conservar fuerza, movilidad, capacidad cardiovascular y autonomía debería ser parte de esa conversación. La meta no tiene que ser entrenar más, sino entrenar mejor y poder hacerlo de manera sostenible a lo largo de la vida”, afirma Johan Cediel, gerente general de F45 Colombia.
Del cuerpo que queremos al cuerpo que necesitaremos
Uno de los principales cambios está ocurriendo alrededor de la fuerza. Ya no se aborda únicamente desde la construcción muscular o la estética, sino como una capacidad relacionada con movilidad, funcionalidad y autonomía a medida que pasan los años. La conversación también está derribando algunas barreras tradicionales del gimnasio: no es necesario ser atleta, estar previamente en forma ni terminar exhausto para que el ejercicio sea efectivo. La progresión, la adaptación a las capacidades individuales y la constancia cobran cada vez mayor importancia.
La recuperación también empieza a ocupar un lugar diferente. Movilidad, flexibilidad, descanso y recuperación dejan de verse como elementos secundarios para convertirse en parte de una aproximación más sostenible al ejercicio. F45 ha ampliado internacionalmente este enfoque con Reset, una propuesta orientada a movilidad, flexibilidad, rango de movimiento y postura que complementa las sesiones de entrenamiento de mayor intensidad.
Tecnología para entender el cuerpo
La tecnología es otro de los grandes protagonistas. Los wearables encabezan las tendencias fitness de ACSM para 2026 y el entrenamiento basado en datos aparece también entre los diez primeros lugares. Relojes, monitores de frecuencia cardiaca y aplicaciones permiten observar variables que antes estaban reservadas principalmente al deporte especializado.
F45 incorpora esta tendencia mediante herramientas como LionHeart, su sistema de monitoreo de frecuencia cardiaca, y F45TV, que lleva información y referencias visuales del entrenamiento a las pantallas del estudio.
Sin embargo, más información no significa necesariamente entrenar mejor. La interpretación de los datos, la técnica, la progresión y el acompañamiento profesional continúan siendo fundamentales: la tecnología complementa al entrenador, no lo sustituye.
Entrenar acompañado también importa
La evolución del fitness no ocurre solamente alrededor del cuerpo y la tecnología. La dimensión social empieza a ganar relevancia. Para F45, este componente se traduce en entrenamiento grupal, acompañamiento de entrenadores y construcción de comunidad, con una experiencia que busca generar camaradería y sentido de pertenencia.
La combinación de fuerza, movilidad, recuperación, tecnología y conexión social empieza así a dibujar una nueva manera de entender el ejercicio de cara a 2027: no solamente entrenar para modificar el cuerpo de hoy, sino para conservar sus capacidades mañana.
Porque la pregunta empieza a cambiar: más que cuánto entrenamos, importa para qué vida estamos entrenando.

