Dedico este homenaje a mi amada hermana menor, Laura Victoria Guerrero Santacruz, quien partió recientemente de este plano terrenal. Como familia (Guerrero Santacruz y Cifuentes Álvarez) nos embarga un dolor profundo, indescriptible, porque nunca pensamos que ella, la consentida de todos, se fuera primero, no estábamos preparados para su ausencia.
Laura Victoria Guerrero Santacruz
10 de marzo de 1966 / 25 de junio de 2026
Laurita, Lavi, Lavita, fue un ser de luz que sembró amor en todos los que tuvimos la dicha de conocerla. Con su alegría, su corazón tan lleno de generosidad y su espíritu siempre dispuesto a amar y a servir a quien buscara su ayuda, hicieron que su siembra en esta dimensión produjera una cosecha muy fructífera. Tuvo una vida con propósito.
Nutrió su intelecto en la academia donde se graduó como Ingeniera Forestal en la Universidad del Tolima, Magister en Gestión Ambiental de la Universidad Javeriana, con Especialización en Gestión Económica del Medio Ambiente y los Recursos Naturales en la Universidad de Alcalá de Henares, en España. Fue docente en la Universidad Libre y en la Universidad El Bosque, y llegó a desempeñar destacados cargos, el más reciente (en la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos -UAESP-) lo ganó ocupando el primer lugar en el concurso del Distrito, allí cumplió 5 años de labores con excelencia en su desempeño y ya tenía programado su retiro.
Anhelaba con enorme ilusión disfrutar de su pensión para dedicarse a los suyos. También soñaba con abrir un ecohotel que sería como un paraíso para quienes, como ella, sienten arraigo por el cuidado del Planeta con decidida conciencia ambiental. Y así como pulió su admirable formación profesional, también desarrolló con devoción su evolución espiritual, siempre abierta a aprender y a enseñar, en conexión permanente con la fe que mueve montañas. Se entregó por entero a amar y a cuidar a Javier y a Santi, su esposo y su adorado hijo, y desde el cielo seguirá velando por ellos.
Te fuiste muy pronto hermanita querida, pero he aprendido que los designios de nuestro buen Dios no son para entenderlos sino para aceptarlos. Descansa en paz mi entrañable Laurita del alma, me siento muy orgullosa de ti y le doy gracias a Dios por permitirnos compartir tu vida.
Gracias también a ustedes queridos lectores por ser parte de nuestra historia, y que Dios nos siga bendiciendo.
María Cristina Guerrero Santacruz
Directora
“Pues yo sé los planes que tengo para ustedes -dice el Señor-. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza”. Jeremías 29:11 NTV

