La bella y talentosa actriz lleva más de dos décadas de carrera artística. Los televidentes la recuerdan especialmente por su personaje de Olivia, en Las muñecas de la mafia, por su participación en Master Chef, y ahora en La mujer prohibida donde interpreta a Gisela.
POR FERNANDO MOTTA
FOTOS ARCHIVO PARTICULAR
Caterin Escobar descubrió, desde muy pequeña, su vocación artística en su Cali natal. “A los 11 años empecé a estudiar teatro y entré a un colegio de bachillerato artístico, donde combinaba la parte académica con las artes escénicas. Lo primero que hice en televisión fue Un Ángel llamado azul, en el 2003, pero la serie que me dio a conocer fue Las muñecas de la mafia, que se grabó en el 2009”.
Luego de su intervención en la exitosa serie de Caracol Televisión, donde interpretó a Olivia Rengifo Peláez, la valluna participó en Café con aroma de mujer, en la novela Te la dedico; protagonizó Cuando vivas conmigo; y también estuvo en La quiero a morir, entre otras producciones.
¿Qué personaje tiene en la mira para cine o televisión?
Me encantaría personificar a una mujer con muchos matices: la más perversa asesina, una arpía que aparenta ser buena, pero por dentro es totalmente siniestra. Un papel así sería un gran desafío.
¿Fue un reto representar a Gisela Leal en La mujer prohibida?
Esta historia está basada en dos obras importantes de la literatura universal: Ana Karenina y Los hermanos Karamázov. El personaje de Gisela plantea una mujer desamparada en el mundo, a la que le ha tocado sobrevivir, defenderse, y tener un carácter bastante fuerte para resistir un ámbito dominado por hombres. En el fondo, ella quería encontrar un hombre que de verdad la quisiera, la valorara y le diera ese amor y ese lugar que ella anhelaba. ¿Fue un reto encarnar a Gisela?, no, creo que son como los toques que uno le pone al personaje; en el fondo de su hostilidad existe una debilidad interna y una fragilidad en el aspecto del amor. Pero ella se escuda levantando una barrera, fingiendo que nada le importa y, al final, termina cediendo con Daniel porque se da cuenta que es quien la ama realmente. Ella prefiere estar con un hombre que la valora y que le da su lugar. Más que un reto, es entender la debilidad de una mujer que ha vivido en soledad y que debe salir adelante por sí misma.
¿Qué la enriqueció de este personaje?
Entender, más que todo, lo vulnerable que somos los seres humanos ante muchas situaciones; es por lo que flaqueamos porque todos los seres humanos luchamos con esa parte débil, así demostremos que somos súper fuertes y que podemos con todo; también tenemos ese lado oscuro y nostálgico que nos marca, entonces es como darle ese toque humano a Gisela.
¿La lección más valiosa que le ha enseñado su carrera actoral?
La paciencia, sin duda, frente a la espera, la preparación… tenemos que reinventarnos todo el tiempo en este mundo para ir a hacer los casting, la expectativa de si obtenemos o no el personaje. Luego, las grabaciones, las esperas, los tiempos, todo, creo que es una profesión que lo llena a uno de paciencia y lo mantiene todo el tiempo estudiando, para no quedarnos atrás.
¿Cómo fue su experiencia en MasterChef?
Es mi primera vez en un reality, nunca me había arriesgado y fue un aprendizaje grandísimo. Me enseñó a trabajar bajo presión, y no es nada fácil. Cuando veía este tipo de programas decía: ¿Por qué la gente llora? y cuando uno está ahí metido, se vuelve súper sentimental; el ritmo de grabación al que lo someten a uno hace que las emociones salgan más a flote, que nos sintamos más vulnerables, más sensibles y que todo nos afecte. También fui llorona, terminé siendo lo que siempre criticaba. Fue una experiencia diferente, única, donde tenía que ser auténtica, funcionar bajo presión todo el tiempo, pero sin duda resulta una experiencia bonita, para entender y compartir con otros compañeros; aprender a liderar y trabajar en equipo. Descubrí que me fue mejor trabajando en equipo que trabajando sola en ese tema de cocina.
¿Cómo se describiría?
Siempre he sido una mujer bastante fuerte, aunque no doy la impresión de tener este carácter, no por ser malgeniada, sino porque no me cuesta decir no. Me considero una persona muy soñadora. Tengo un matiz de muchos personajes que he hecho en mi vida y los que hago, me han descrito a mí en muchas cosas. Me identifico con los personajes; nada me queda grande, si estoy en un problema, sé que puedo salir de él; si tengo un inconveniente, sé que puedo superarlo. La vida también me ha puesto muchas pruebas donde me ha demostrado la clase de mujer que soy. Cuando se tiene una personalidad y un carácter claro, uno puede con muchas cosas. Me considero una mujer echada palante, muy colombiana, que nunca pierdo mi esencia, lo que soy, mi felicidad porque tengo una alegría que hace parte de mí. Así no esté en el mejor momento en alguna ocasión, siempre trato de ver la vida de otra manera; sí, tengo una alegría ante la vida y eso me gusta mucho.
¿Cómo es la relación con sus hijos: María José y Matías?
Tengo hijos grandísimos: mi hija tiene 21 años, mi hijo cumple 16 en octubre. Somos como amigos, y a veces cuando tengo que hacer el papel de mamá y regañar y ponerme brava después me siento rara, pero me toca. Tenemos una buena relación, nos parchamos, nos reímos, compartimos experiencias, viajamos, disfruto mucho ese plan y saco mucho tiempo para salir con ellos; creo que son las experiencias que crean recuerdos. Si no se puede, nos quedamos un fin de semana en la casa viendo películas, haciendo crispetas, cocinamos… planes así. A mi hija le encanta cocinar, así que inventamos un plan cocina; vivo con ellos y soy mamá presente al ciento por ciento. Cuando estoy lejos, en temporada de grabación, me organizo para que me acompañen o cuadro tiempos para estar con ellos, así estén grandes y cada uno esté en su mundo, siempre nos organizamos y estoy ahí con ellos.
¿Cuáles son sus secretos de belleza?
Secretos no tengo. Me encanta hacer deporte, me gusta mucho el ejercicio, cuando estoy grabando organizo de tal manera que saco tiempo una horita para dedicarme a mí, a ejercitarme. No hago dietas, como con conciencia, comida que alimente. Cuidados en mi cara, lo normal, las cremitas que uno se pone para el contorno de los ojos, crema hidratante y bloqueador. Tengo una vaina que es un error mío y es que en las noches nunca me lavo la cara, no me gusta. Me encanta el sol, lo disfruto, desayuno bien y le doy a mi cuerpo la proteína que necesita; me gusta mantenerme activa, esa es la manera en que me cuido.
¿Qué la motiva a cumplir sus sueños?
Mis hijos son el motor y es la motivación de todos los que somos papas, nos impulsan a ser más, a crecer más, a seguir soñando, a no decaer, a seguir creyendo en lo que uno hace. No desalentarme cuando bajan las grabaciones, sino seguir creyendo que van a llegar los proyectos, que van a surgir nuevas cosas; y, de esta manera, eso genera un ejemplo para demostrarles a los hijos que uno no debe dejar de soñar, que hay que seguir trabajando en lo que nos gusta y no parar a pesar de las dificultades.
¿Qué la inspira en la vida?
Mi inspiración son mis hijos porque con ellos he crecido, siendo mamá; ellos me enseñan todos los días muchas cosas, un montón, me aterrizan bastante, mi inspiración está en mi familia.
¿Su mayor logro?
En este momento, poderme acostar y dormir con paz y tranquilidad toda la noche, son cosas que no tienen precio. Darme el gusto de dormir 9 horas, feliz de ver a mi hija en la universidad; y ahora Matías, es muy grato ver cómo saqué a mis hijos adelante, son cosas que van más allá de lo material, esa es mi mayor satisfacción.
¿Qué viene en su profesión?
Acabo de terminar de grabar Un amor musical, la segunda temporada de una serie para el canal regional Telecafé. También tengo proyectos propios, no paro de trabajar con campañas publicitarias, soy imagen de varias marcas. Esperar a ver qué pasa con el tema de la tele, qué viene y qué me trae Gisela. Estoy en el momento de todos los aprendizajes y en la etapa de paciencia, de esperar qué sigue actoralmente.
Participó en la décima temporada de Master Chef Celebrity, donde conoció al exfutbolista de la Selección Colombia, Mario Yepes, y ambos han sido herméticos alrededor de su relación sentimental que ya cumple un año y medio.

