15 personajes de la escena artística comparten experiencias inolvidables de sus vacaciones, viajando y recorriendo distintos lugares de Colombia y del mundo.
POR FERNANDO MOTTA / FOTOS ARCHIVO PARTICULAR
MOMENTOS les preguntó: ¿Qué vacaciones recuerdan como las más especiales? ¿Cuál fue el destino? ¿Por qué son importantes? Esto nos respondieron:
Carolina Acevedo
Las vacaciones más especiales fueron en Japón. Mi sueño, desde chiquita, siempre fue conocer ese país, leí sobre su cultura y, lo mejor, fue que pude recorrerlo junto a mi hijo Mathías.
Fabio Rubiano
“Por lo general, los diciembres nos vamos a una finca y llevo a mi familia, los que quedan porque todos son muy mayores. En realidad, para nosotros las vacaciones son cuando hacemos giras todos los años por Europa o por América Latina, y aprovechamos después del trabajo para darnos una vueltica. Este año fuimos a un Festival en Nápoles y estuvimos unos días en la Costa Amalfitana. Nápoles fue el destino ideal. El ocio es absolutamente importante, necesitamos trabajar, descansar y vivir; en el descanso se activa la creatividad, la cabeza comienza a tener un movimiento más libre y esto es definitivo”.
Viña Machado
“Mis vacaciones preferidas son todas las escapadas a Santa Marta con mi familia, montados en una lancha, yendo para una playa, comiendo algo que preparó mi mamá. Este es el lugar de donde soy, y es importante porque uno tiene que sacar tiempo para compartir con los que ama ya que la vida es un ratico”.
Cristian Villamil
“En las recientes vacaciones con mi esposa nos fuimos en carro hasta el Rincón del Mar, en Sucre, sin embargo, este lugar terminó siendo opacado por un destino intermedio que fue Mompox. ¡Qué cosa tan hermosa, tan bella!, no conocíamos, nos enloquecimos porque, además, estábamos en fin de año y terminamos pasando allá el 31 de diciembre, en medio del alumbrado navideño, mejor dicho, nos atrapó; un sitio mágico, muy romántico, con deliciosa gastronomía, y estaba menos atestado que las playas más conocidas. Nos fuimos sin reserva porque somos muy aventureros y conseguimos la última mesa, la última habitación, pero nos hicimos espacio en todo caso y lo disfrutamos”.
Carolina Cuervo
“Las que tomamos recientemente son las más especiales porque nos hacen vivir el momento presente. Acabo de pasar buenos momentos en Villa de Leyva; también estuve en Miami con mi hermana, mi cuñado y mi esposo, y después me fui a visitar a mi otra cuñada a Montreal, Canadá; fueron unas vacaciones familiares muy especiales. Estar en estado de descanso, es regalarse un poco de placer, ayuda al espíritu, al alma, y es importante siempre estar conectado con el disfrute desde cualquier ángulo. Esto no quiere decir que uno tenga que ir lejos, se trata de gozar momentos inolvidables, y vivir el aquí y el ahora nos permite deleitarnos con el placer”.
Fabián Ríos
“Las mejores vacaciones siempre serán cuando voy a ver a los míos en Colombia, en Curití, Santander: allá están mi madre, mis tías, primos…, solo voy una vez al año y para mí compartir con ellos en familia lo es todo”.
Constanza Duque
“Recuerdo como mis vacaciones más especiales, las que viví siendo niña en una finca donde no había electricidad y no llegaba uno en carro. Íbamos a Salamina, y ahí nos recogían, nos llevaban a otro sitio y luego, a lomo de caballo, llegábamos al páramo San Félix, en Caldas. Hoy en día no sé cómo está el lugar, pero en esa época, qué Disneylandia ni qué nada, era como ir al cielo; quince días sin luz, sin nada, entonces recitábamos, había concursos, luz de vela, nos contaban historias de fantasmas y de espantos… porque en ese tiempo no existían celulares y por eso gozábamos tanto. Fueron memorables porque los dueños de la finca eran de una familia muy amiga, al señor le gustaba mucho la poesía y nos ponía a prueba, declamábamos, era una experiencia muy especial”.

Juan Sebastián Laverde
¡Wao! Creo que las vacaciones que más recuerdo y las más esperadas, fueron unas que coincidieron con la entrega de un premio que recibí en New York, en julio del 2025. Literalmente “Si te quieres divertir con encanto y con primor sólo tienes que vivir un verano en Nueva York”. El clima, la época, todo fue perfecto. Y fueron especiales porque era la primera vez que iba en esa época del año a una de mis ciudades favoritas, tenía muchos planes por hacer que en invierno son difíciles de realizar, compartí con una prima que no veía desde hacía muchos años, ella es como mi hermana, y realmente este reencuentro hizo inolvidable este viaje. Estas vacaciones en particular fueron importantes para mí, porque, además, coincidieron con mi primera tarima grande ante 30.000 personas, y ni más ni menos que junto a Guayacán Orquesta. El poder visitar lugares de esta mágica ciudad que luce tan diferente en invierno, sus atardeceres mágicos en el puente de Brooklyn… en fin, tengo los mejores recuerdos de ese año y de ese viaje”.
Paola González
“Las vacaciones más especiales fueron cuando viajé a un retiro a La Guajira, porque fue un momento bonito para encontrarme conmigo misma y conectar con mi esencia, con todo mi pasado, conocerme mucho más, así que la experiencia fue enriquecedora desde mi ser; el mar es un buen lugar para visitar y para escuchar nuestra voz interior. También recuerdo de manera especial cuando viajé a Estados Unidos por primera vez”.
John Alex Toro
“Las más especiales que tengo en mi memoria fueron las de mi infancia, las recuerdo muchísimo porque eran en el norte del Cauca, en un municipio que se llama Miranda, donde me crié. Durante muchos años mis vacaciones consistían en salir de Pereira, ir a Palmira, visitar a una parte de la familia, y luego pasar a Cali, y a Miranda para verme con más familiares. Me daba una sensación de libertad, pasar de vivir en Pereira, que era un sector demasiado urbano, incluso un poco peligroso, y poder irme a un lugar donde tenía la tranquilidad de caminar por la montaña y nadar en cualquier charco”.
Ani Aristizábal
“El primer paseo que hice con mi novio fue súper, como ir a Playa Baja en Boyacá. Dormíamos en un granero, encima de un establo de paja; estuvimos quince días y probé finura por la incomodidad. Luego de este viaje, tuvimos un noviazgo que duró 22 años. Esa experiencia nos permitió conocernos verdaderamente, porque no fueron unas vacaciones de lujo ni nada por el estilo, sino que fue guerreando, y cuando a uno le tocan unas vacaciones así es cuando se conoce a la gente”.

Edwin Riveros
“Fue un viaje de trabajo a París, que se convirtió en vacaciones, luego de terminar el compromiso laboral. Fue la primera vez que salí del país a un lugar con el que siempre soñé, y con la motivación de que estaba allí producto de hacer lo que más amo que es actuar. Este viaje me confirmó que los sueños sí se cumplen y que vale la pena luchar por ellos”.
James Vargas
“Recuerdo cuando me llevaron a conocer mi tierra. Nací en el Chocó y no lo conocía, me llevaron a los 15 años a verlo, y casi me vuelvo loco al mirar tanta maravilla, tanta naturaleza, tanto verde, tanta paz; la hermosura de sus playas, los ríos, y decía: ¡Wow! Por qué me fui tan temprano de acá si es un lugar espectacular. Y fueron importantes porque allí nacieron mis padres, es la tierra de mis ancestros y el lugar de donde vengo”.
Luis Fernando Bohórquez
“Todas las vacaciones son deliciosas y especiales, me gustaron mucho las más recientes con mis hijos. Fuimos a la playa, viajamos en carro de Bogotá a Montería, luego Lorica y Moñitos, y este recorrido me encantó. Me fascina realizar este tipo de viajes y pasar la noche en los pueblos hasta llegar al mar. Son momentos importantes porque uno comparte delicioso con la familia, toma el sol, se baña en el mar, se purifica con la sal, cocina, trasnocha y se pasa buenísimo; las vacaciones es lo más rico que hay”.

Miguel González
“Recuerdo especialmente unas vacaciones en las que atravesé el planeta y me fui al sudeste asiático porque soñaba con vivir esa experiencia. Fui a Tailandia, a Vietnam, a Singapur, toda una experiencia muy especial. No me gusta mucho sentirme turista, lo vivo más bien como viajero. Había llegado ahí por medio de la comida, entonces quería conocer los lugares y valió mucho la pena”.

