Desde el 15 de julio de 2026, Colombia culmina la implementación de la Ley 2101 de 2021 y la jornada laboral máxima pasa oficialmente de 48 a 42 horas semanales, sin reducción salarial para los trabajadores.
La reducción de la jornada laboral en Colombia marca un nuevo desafío para las empresas. A partir del 15 de julio, la jornada máxima será de 42 horas semanales, obligando a las organizaciones a replantear la distribución de turnos, la gestión de horas extras y la planificación operativa para mantener sus niveles de productividad.
Este cambio ocurre en un momento en el que la eficiencia cobra aún mayor relevancia. De acuerdo con el DANE, la Productividad Total de los Factores (PTF) aportó 0,75 puntos porcentuales al crecimiento del valor agregado en Colombia durante 2025, evidenciando que la productividad continúa siendo un factor clave para la competitividad empresarial.
Para sectores como retail, manufactura, logística, salud y servicios, donde la operación depende de turnos y horarios continuos, la adaptación requerirá una mayor capacidad de planificación y trazabilidad de la información. Este reto cobra aún más relevancia en un contexto de incremento del salario mínimo, ya que una gestión ineficiente de los turnos y las horas extras puede traducirse en mayores costos laborales para las organizaciones.
“La reducción de la jornada laboral representa una oportunidad para que las empresas evolucionen hacia una gestión más inteligente del tiempo. Hoy el reto no es trabajar menos horas, sino optimizar mejor la operación mediante herramientas que permitan planificar turnos, controlar la asistencia y tomar decisiones basadas en datos para generar eficiencia en recursos sin afectar la cultura”, afirma Valeria Díaz, Country Manager de GeoVictoria Colombia.
Cuatro retos que deja la jornada laboral de 42 horas
- Reorganizar los turnos de trabajo para aumentar la productividad sin afectar la continuidad operativa.
- Evitar incrementos innecesarios en horas extras y costos laborales asociados.
- Garantizar el cumplimiento normativo frente a las nuevas disposiciones laborales.
¿Cómo pueden prepararse las empresas?
Ante este nuevo escenario, GeoVictoria recomienda que las organizaciones revisen sus procesos de gestión del tiempo y adopten medidas que faciliten la transición:
- Planificar y redistribuir los turnos para mantener la operación sin generar sobrecostos.
- Digitalizar el control de asistencia y jornadas laborales, reduciendo errores administrativos y mejorando la trazabilidad.
- Monitorear indicadores de productividad para medir el impacto real de la reducción de la jornada.
- Capacitar a líderes y equipos de Recursos Humanos sobre los cambios normativos y las nuevas dinámicas de gestión.
“Las empresas que aprovechen esta transición para modernizar sus procesos no solo cumplirán con la normativa, sino que estarán mejor preparadas para competir en un entorno cada vez más exigente y dinámico”, agrega Valeria Díaz.
La tecnología como habilitador estratégico
En este contexto, la digitalización cobra un papel fundamental. La automatización del control de asistencia, la gestión de turnos, el cálculo de horas extras y la reportería en tiempo real permiten optimizar recursos, reducir errores administrativos y facilitar el cumplimiento de la normativa laboral.

