La música corre por sus venas y ha marcado su destino desde sus primeros años. En esta entrevista ella nos cuenta sus más grandes desafíos en el recorrido que ha transitado para alcanzar sus sueños.
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Edie Cecilia Salgado Castro, la pequeña que nació en el barrio El Carmen y creció en La Alboraya y Chiquinquirá de Barranquilla, por donde correteaba a diario, empezó a fantasear desde muy temprano con ser una gran artista.
Chura es el apodo que le puso su padre viéndola tan inquieta. Se escapaba de la escuela para participar en los programas de radio que promovían a los nuevos artistas. Siempre escuchó que tenía un poderoso talento, una voz magnética; aprendió sola a tocar la guitarra, y después de la muerte de su padre, su hermano mayor, viendo la insistencia con la que Chura se movía explorando notas y ritmos musicales, le enseñó a tocar la armónica, que fue de su padre y que ella aún conserva. “Mi padre -dice- era muy estricto y no estaba de acuerdo con que me empecinara en ser cantante. Mi abuela, en cambio, me premiaba con galletas cuando le cantaba su canción preferida, Magia blanca, un tema de los Hermanos Carrión.
“Había días en los que estaba rebelde y no quería cantar, así que me subía al palo de matarratón en el patio de mi casa, hasta que a mi abuela se le bajaba la temperatura”, cuenta ahora entre risas. Así transcurrían sus días en La Arenosa. Una infancia feliz, llena de buenos recuerdos, entre ellos, las imágenes de sus vecinos en corrillo para verla cantar y bailar. Era una pequeña intrépida que amaba los desafíos y, por ello, su padre le enseñó a defenderse. “En el colegio siempre me escogían para las obras de teatro, para cantar y bailar. En los carnavales me disfrazaba y salía en la Batalla de Flores imitando a otros cantantes, así me fui preparando desde niña en el medio artístico”.
A los 14 años se casó con James Montgomery, con la intención de escapar de su casa. La pareja se radicó en Alberta, Canadá, y a los 21 años, ya Chura tenía 5 hijos. En ese entonces, la vida de esa jovencita llena de ilusiones cambió por completo. Debía asumir la responsabilidad de ser esposa y madre. Su pasión por la música que tanto la había inspirado pasó a un segundo plano frente a sus nuevas responsabilidades, muy lejos de su familia.
Aprendió el inglés a su manera, con un diccionario en mano y viendo programas infantiles. Cuando podía seguía escribiendo canciones, hoy tiene más de 600 composiciones, entre ellas, varias en inglés y en diferentes géneros.
Cuando sus niños crecieron, volvió a los escenarios. El primero de julio de 1996, en la celebración del Día Nacional de Canadá, luego de su show, fue entrevistada en el programa de televisión El Express, al lado del director del Festival Country Picnic Rodeo, Iván Daines, quien la llevó al evento Innis Fail de Alberta, y se volvió asidua invitada del canal ITV, en Red Deer.
Un año después participó en un show artístico en Red Deer, en Alberta (Canadá), al lado del guitarrista Ramón Hanson. Su presentación fue reseñada por Red Deer Advocate News Paper. Por esa época, inició la grabación de su primer álbum, “Momentos de Amor”, y no lo pudo terminar porque fue agredida por uno de los pacientes que cuidaba en el Departamento de Servicios Sociales de Red Deer, y quedó incapacitada por varios años. “Los médicos me dijeron: es un milagro que estés viva, la lesión que te causó era para que hubieses muerto. Yo les respondí: me protegió el mismo Dios que varias veces me salvó de morir ahogada en las playas de Puerto Colombia”.

Finalizando la primera década del 2000, recibió el premio a Canción del Año, con el tema “Vuelve y llena este vacío”, que compuso cuando murió su padre. Desde entonces, ha obtenido varios reconocimientos en la música y en su rol como periodista. En el 2011 Chura vino a Colombia a promocionar su álbum “Dejen vivir mi vida”, y se unió a la Asociación de Periodistas Independientes de Colombia. Había estudiado un técnico en Comunicación Social y Periodismo y la nombraron delegada internacional de la APIC, e integró la junta directiva de esta agremiación presidida por William Hundelshauseen Carretero. La Asociación le entregó en Cartagena de Indias el reconocimiento “Diana Turbay Quintero” para destacar su trayectoria musical.
Aquí en su país también recibió el apoyo del recordado actor Julio del Mar (q.e.p.d), quien dirigió y editó algunos de sus videos musicales (Without a Friend, Madre divina tráenos la paz, la cumbia Me mata tu poder, y I Will be there). Él la ayudó a promover su música en los medios de comunicación de Barranquilla y Bogotá. En su ciudad también recibió el respaldo del periodista Edgar García ´Flash´ Ochoa. “Mis canciones -dice Chura- son historias y mensajes que le mando al mundo”.

VIVIR PARA SERVIR
Chura ha sido una guerrera valiente y esforzada a lo largo de su vida. Ha ayudado a muchos inmigrantes dictando clases de español en el Red Deer Collage, especializado en educación para adultos. Tiene siempre una sonrisa a flor de labios, una palabra amable, y una actitud servicial y atenta para con los demás. Así desea que la recuerden: como una mujer amigable, de buen corazón y con un espíritu indomable. Siempre de buen humor, está dispuesta a escuchar a quien lo necesite y a sacarle una sonrisa al otro, aún en las situaciones difíciles. Es alegre, divertida y con un enorme carisma que ilumina los espacios a donde llega. “Le doy gracias a Dios por lo que he ganado y lo que he perdido, por los dones y talentos que me ha entregado; y a pesar de los tropezones en el camino, me ha dado la fortaleza para seguir avanzando. A pesar de las dificultades, no me he detenido, he seguido adelante con la cabeza en alto y superando los desafíos en mi carrera musical”.
La artista estuvo de visita en Colombia. Vino como invitada especial para asistir a la VII Versión de los Premios al Mérito MOMENTOS y luego viajó a Cartagena y Barranquilla para recibir condecoraciones como artista y como Delegada Internacional de la APIC.
Así, ella sigue llevando su música. Componiendo, cantando, tocando su guitarra y la armónica, Chura Montgomery continúa floreciendo con su talento artístico, compartiendo su voz, su gran carisma y su historia, en Colombia y en Canadá.

Chura Montgomery se mueve con la determinación y la tenacidad de quien tiene muy claro su objetivo.
Su familia paterna emigró de Sevilla, España, a Colombia, huyendo de la Guerra Civil Española.



