Las colecciones incorporan acabados iridiscentes, esmaltes reactivos y diseño radial para hoteles, restaurantes y cafés.
Cada pieza está diseñada para resistir el uso intensivo del servicio profesional y aportar identidad visual a la presentación gastronómica.
En espacios donde la gastronomía es sinónimo de detalle, estética y memoria, Vajillas Corona suma a su portafolio profesional las colecciones de Iris y Zafir, desarrolladas para hoteles, restaurantes y cafés que buscan reforzar la experiencia culinaria desde la presentación.
Ambas colecciones responden a las exigencias del servicio profesional al combinar resistencia y durabilidad con una propuesta estética alineada con la tendencia agua mística, una corriente que explora superficies fluidas, reflejos cambiantes y texturas con sensación de movimiento, cada vez más presente en el diseño aplicado a la experiencia gastronómica.
En el caso de Iris, la colección incorpora una superficie perlada con tonos iridiscentes que cambian según la luz, generando un brillo elegante y contemporáneo. Su patrón radial dirige la mirada hacia el centro del plato y enmarca cada preparación sin competir con ella, lo que permite resaltar la propuesta culinaria desde la vajilla.
Por su parte, Zafir se desarrolla a partir de un esmalte reactivo que produce matices únicos en cada pieza. El resultado son superficies profundas, de apariencia mineral, que convierten cada plato en un punto focal y aportan carácter a la presentación gastronómica.
“Iris y Zafir responden a una necesidad clara del sector gastronómico, vajillas que soporten el ritmo del servicio profesional y, al mismo tiempo, aporten identidad a la presentación de cada plato. Estas colecciones fueron desarrolladas para acompañar la creatividad de chefs y equipos de cocina en distintos formatos de servicio”, explicó María Adelaida Díez, Jefe de la Línea Institucional de Vajillas Corona.

