Las innovaciones no solo se encuentran en los productos y servicios, sino también en la forma en que los adquirimos y los comercializamos. Desde la digitalización de las compras hasta la reinvención de los modelos de negocio.
En el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, es esencial subrayar cómo la innovación tiene un impacto directo y poderoso en nuestro diario vivir.
Bogotá, 21 de abril de 2024. Estamos hablando demasiado de innovación, pero ¿Realmente sabemos qué es y cómo impacta en nuestras vidas? Según el Manual de Oslo, innovar es utilizar el conocimiento, y generarlo si es necesario, para crear productos, servicios o procesos, que son nuevos para la empresa, o mejoran los ya existentes, consiguiendo con ello un éxito en el mercado. Pero ¿qué sería de la innovación sin la creatividad?
- Las innovaciones no solo se encuentran en los productos y servicios, sino también en la forma en que los adquirimos y los comercializamos. Desde la digitalización de las compras hasta la reinvención de los modelos de negocio.
- En el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, es esencial subrayar cómo la innovación tiene un impacto directo y poderoso en nuestro diario vivir.
Desde las plataformas de streaming hasta las aplicaciones de transporte y las soluciones de energía renovable, la innovación ha tejido su influencia en nuestra rutina diaria, lo que nos lleva a un punto crucial. Estos avances impulsan nuestra creatividad en búsqueda de soluciones que ni siquiera podríamos haber imaginado. Según la Fundación Europea para la Creatividad, la economía creativa representa alrededor del 3% del PIB mundial y emplea a más de 29 millones de personas en todo el mundo.
«La innovación mantiene el mundo en movimiento, resuelve desafíos y hace realidad nuevas posibilidades. Desde mantener los autos más frescos y los hogares más cálidos hasta ayudar a los teléfonos ‘inteligentes’ a hacer honor a su nombre«, explica Alexi Wiedemann, gerente senior de Innovación y Desarrollo de Nuevos Mercados de BASF para la Región Andina. «Desde BASF sabemos que la química está detrás de gran parte de la innovación fundamental en la calidad de vida y el futuro sostenible que todos soñamos«.
Es sorprendente como productos que satisfacen necesidades cotidianas son una realidad gracias a robustos esfuerzos en términos de investigación y desarrollo, por ejemplo, las fragancias con perfiles olfativos únicos que podemos encontrar en productos tan convencionales como la crema dental o el jabón del baño. O materiales de alta tecnología como la industria de los colchones que mejoran la calidad del sueño y la comodidad de los usuarios, contribuyendo así a un descanso más reparador y revitalizante, promoviendo la felicidad y el bienestar de las personas.
«La innovación no se limita a las últimas tecnologías; va más allá, buscando hacer lo simple extraordinario«, añade Wiedemann. ¿Qué es la innovación sino el paraguas plegable, diseñado para protegernos de la lluvia y fácil de guardar cuando no se necesita? En definitiva, la innovación impulsa un nuevo paradigma donde la experiencia del cliente es la prioridad y la fuerza impulsora detrás de muchas de las experiencias que nos hacen sentir más felices en nuestro día a día.



